ARCO 2011: la rosa que crece en el vertedero

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ARCO, la feria de arte contemporáneo más famosa del panorama español, se encuentra en crisis de su modelo desde hace varios años. Mientras que la lógica impone avanzar hacia un formato renovado donde no se otorgue tanto peso a la venta de obras, la dirección de la feria se empeña en seguir el camino contrario.

Carlos Urroz

Carlos Urroz, Director de ARCO

El pasado febrero de este año la feria de arte contemporáneo más importante del panorama español, ARCO en su edición de 2011, abría sus puertas con una gran expectación tras el enorme debate suscitado al hilo de la reorganización de la feria que llevó a cabo Carlos Urroz, el nuevo Director de la feria que relevaba a la recién dimitida Lourdes Fernández . Urroz, que ya había sido Subdirector de ARCO en la época de la dirección de Rosina Gómez Baeza, prometió una gran reestructuración de una feria que viene perdiendo público, ingresos, ventas y relevancia en el panorama internacional a pasos agigantados durante las últimas ediciones. El resultado ha sido el mismo de aquellas reuniones del G-20 a raíz del inicio de la crisis económica que nos azota, si bien se promete un cambio radical de modelo económico y refundar el capitalismo, al final no se hace nada y se tira del mismo modelo vigente con un par de retoques cosméticos; en ARCO se promete repensar el porqué de la feria y orientarla hacia el siglo XXI, pero la cosa acaba en agua de borrajas con un par de cambios de galerías, reducción de pabellones ocupados y algunos retoques meramente cosméticos.

Se auguraba una muy mermada presencia de galerías de arte en esta edición, pero finalmente se han conseguido llenar pabellón y medio (y digo “y medio” cuando la feria se compone de dos, porque el otro medio era un batiburrillo de cosas medio vacío donde se ubicaban los pocos stands de museos y entidades públicas que había presentes, dando un panorama totalmente desangelado al visitante que entra a la feria: ERROR). El hecho de conseguir muchas galerías (casi tantas como el año pasado) no equivale a completar la ecuación de muchos participantes igual a gran calidad. La de este año ha sido una feria con mucha participación pero con poca calidad, como viene siendo tradicional en las últimas ediciones, si bien ha conseguido seguir manteniendo el tirón de público.

"Gauguin, Picasso, Corot, Vermeer, Rubens, Mondrian"

"Gauguin, Picasso, Corot, Vermeer, Rubens, Mondrian"

La presencia de Rusia como país invitado parecía un buen aliciente, ya que siendo el 2011 “año dual” entre España y Rusia, permitía augurar sorpresas. A principios de febrero, poco antes de la apertura de ARCO 2011, había trascendido a la prensa el acuerdo alcanzado entre el Museo Hermitage de San Petesburgo y el madrileño Museo del Prado, por el cual se cedía temporalmente al museo ruso una colección de 66 obras, entre las cuales destacan varias de Goya y Velázquez. A cambio, el Prado recibirá en noviembre otra colección compuesta por 170 obras rusas. Esta buena sintonía artística y cultural entre ambos países hacia esperar, como decíamos, sorpresas importantes en ARCO al contar con la presencia de Rusia como país invitado. ERROR de nuevo; el nuevo Director de la feria no aprovechó el tirón del año dual para organizar nada relevante, y la presencia rusa se redujo a la presencia de un limitado número de galerías de este país, al igual que en años anteriores pasase con sus respectivos países invitados.

La segunda novedad para esta edición, aparte Rusia, era la puesta en marcha de un servicio de asesoramiento artístico gratis para comprar obras de arte. Eso sí, asesoramiento artístico para la gente que quiere conocer y aprender, para las visitas de público escolar o universitario, o para todos aquellos que tienen (tenemos) curiosidad por el arte, ничего (“nada” en ruso). Está claro que si tenemos que definir en una frase lo que ocurre con ARCO esta podría ser perfectamente “falta de innovación, falta de libertad y un único interés por vender, vender y vender obras”.

Tomadura de pelo

"Tomadura de pelo", un bonito guiño al "Ceci n'est pas una pipe" del surrealista René Magritte

Cada vez queda más patente que ARCO no es más que una excusa para que los galeristas de toda la vida vendan, sin ningún interés por divulgar el panorama artístico contemporáneo de este país. Buena prueba del desinterés de la feria oficial por cualquier cosa que no sea el mero intercambio comercial es la existencia de hasta otros tres festivales artísticos paralelos entre los que destaca ART MADRID en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo a modo de una especie de Salon des Refusées en el que se refugian todos los centros y galerías cuya presencia es rechazada sistemáticamente por la dirección de ARCO.

"Let's get lost"

"Let's get lost" ¿futuro lema de ARCO?

ARCO no ha sido una porquería de festival (aunque a veces ponga verdadero empeño en conseguir serlo), uno sigue pudiendo encontrar cosas interesantes, galerías que apuestan por algo diferente, obras de arte que se salen del habitual óleo colgado en una pared (performances, happenings e instalaciones que llaman la atención) pese a que la crítica no sepa hacer otra cosa que aplaudir el falso éxito de la feria al tiempo de lamentar que no se haya vendido más. Utilizado el tan manido símil, si se rebusca lo suficiente se puede encontrar la rosa que crece en mitad del vertedero. Lo que pasa es que cada año hay que excavar más para poder hallarla.

Firmas de artistas

"Firmas de artistas"

Está claro que ARCO tiene que replantearse su futuro y lo que quiere ser, si una feria de medio pelo que sólo quiere vender a toda costa (inspirada por la burbuja inmobiliaria patria) o si por el contrario quiere convertirse en un espacio de referencia en Europa para la promoción del arte contemporáneo y de los jóvenes creadores, de la crítica y de la reflexión, y en convertirse en un espacio para el intercambio de ideas en lugar de un mero intercambio económico. ARCO está obligado a elegir entre si quiere seguir siendo un mercadillo de obras de arte o si aspira a ser una feria que aglutine venta de obras, pero también difusión del conocimiento, erigiéndose en competencia de ART BASEL.

Si bien ARCO es una especie de enfermo moribundo, aún está a tiempo de abrir los ojos a la realidad y tomar una determinación acertada para cambiar su modelo, aunque decisiones como no invitar/conseguir que se ausente el principal museo de arte contemporáneo del estado, Guggenheim Bilbao Museoa, no presagian nada bueno para este cambio de actitud que tantos esperamos.

¿Y ahora cómo salimos de esta?

¿Y ahora cómo salimos de esta?

El pasado día 26 se anunciaban las líneas maestras de lo que será ARCO 2012, incluyendo la presencia de los Países Bajos como (valga la redundancia) país invitado, un hecho que a priori es bueno por su gran tradición contemporánea de artistas, museos e instituciones (desde el Rijksmuseum o el Museo Van Gogh de Amsterdam hasta el Huis Marseille Museum Voor Fotografie o el Nederlands Fotomuseum de Rotterdam). De lo que no se hizo mucho eco la prensa es de las otras líneas de organización que ha decidido Carlos Urroz para la próxima edición, y que en sus palabras “prometen muchas sorpresas”: limitar la presentación de obras de varios artistas a las galerías. Las más pequeñas sólo podrán contener obras de cuatro o cinco artistas, mientras que las grandes (las que tienen mayor presupuesto) pueden albergar un número ilimitado de diferentes autores.

“Arco tiene que ser” en palabras de su Director, “una feria de descubrimientos; una mezcla entre el puro negocio y la promoción de los artistas. Esa es la tendencia que vamos a apoyar”. Parece que, otro año más, ARCO seguirá avanzando hacia el abismo.

Archivado en Arte, Arte contemporáneo, Madrid
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Comentarios (13)

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  • CHICO dice:

    No estoy de acuerdo con el post. La reestructuración que prometía su director es clara y evidente, algo tremendamente rompedor y diferente a otros años: han quitado la moqueta!!!!!!

    Ya en serio, para ver arte emergente y joven de verdad, mejor incluso que Art Madrid, que tampoco estaba mal, JUST MADRID, que se celebra en la misma fecha que ARCO, Art Madrid, y tantas otras ferias.

    • Jon Arregi dice:

      es cierto, este año no había casi moqueta!

      la verdad es que JUST MADRID este año estuvo muy bien, pero al final lo triste es que desde las instancias públicas se promocione mayoritariamente ARCO y los demás festivales artísticos que tienen lugar de forma simultánea se las ven y se las desean…

  • […] de masas (ni que le iban a atribuir ser precursor de las Moleskine), pero a veces el mundo del arte es imprevisible. Y ahora nos encontramos con una curiosa versión realizada con fichas de dominó […]

  • […] en Madrid con 90 galerías exponiendo y más de 360 artistas. 34 años después con numerosas crisis y éxitos a sus espaldas este año se inaugura una nueva edición con más de 200 galerías y las […]

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