Parece de locos, pero unos investigadores australianos han desarrollado una película piezoeléctrica que es capaz de convertir energía mecánica en electricidad. Es decir, por cada movimiento que hagamos –pulsando un botón, por ejemplo–, podríamos generar energía eléctrica.
Uno de los ámbitos donde podría dar grandes beneficios es en la fotografía. El botón que más pulsamos con diferencia en nuestra cámara es el disparador. Así que unas películas piezoeléctricas distribuidas por toda la botonería de nuestra cámara podrían darnos unos pocos disparos más de autonomía.
Los ordenadores portátiles y los smartphone de BlackBerry serían otros grandes beneficiados. Imaginad la de veces que pulsamos las teclas a lo largo de un ciclo de carga. Si esta tecnología fuera lo suficientemente eficiente, daría para varios minutos adicionales de batería.
¿Te imaginas las cámaras del futuro con esta tecnología? Sony es la marca que suele apostar por avances de este tipo que todos los demás ignoran. Ya lo hicieron hace unos meses con el espejo traslúcido y hace poco con el Focus Peaking. Yo apuesto por ellos, siendo realistas; aunque me gustaría verlo antes en Nikon o Canon.