El rincón del cómic de Xombit | Watchmen ¿Quién vigila a los vigilantes?

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A mediados de los años 80 el cómic norteamericano vivió una revolución que cambió el mundo editorial por completo: El Superman de John Byrne, el crepuscular Batman de Frank Miller y este Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons dieron un vuelco total al mundo de los superhéroes, dotándoles de un necesitado carácter de madurez. Watchmen (Vigilantes) trata de esos superhéroes y qué podrían hacer con sus poderes, y quién les vigila a ellos o quién les impediría hacer lo que quisieran. ¿Dónde quedaría el ser humano normal?

Rincón del cómic de Xombit

Esta ciudad me teme. He visto su verdadero rostro. Las calles son unas alcantarillas enormes y dichas alcantarillas están llenas de sangre y cuando el alcantarillado al fin forme una costra, todas las alimañas se ahogarán. La mugre acumulada de todo el sexo que practican y de todos los asesinatos que cometen les llegará a la altura de la cintura y todas las putas y los políticos alzarán la vista y gritarán: “¡sálvanos!”…y yo miraré hacia abajo y susurraré: “no”.

El argumento

Un aparentemente don nadie llamado Edward Blake es brutalmente asesinado. Pronto algunos descubren que éste era, en realidad, el Vigilante retirado llamado el Comediante. Lo que parece un asesinato de antiguos Vigilantes (ahora prohibidos por la ley), hace que los pocos justicieros que quedan se movilicen para descubrir la verdad. Juntos afrontarán sus traumas debidos a un pasado terrible y un presente castrador, frente a una inminente guerra nuclear.

La obra

¿Qué ocurriría si existieran Vigilantes, héroes que salen a la calle a proclamar su ley a golpe de puñetazo? ¿Y si existiese un superhéroe de verdad? ¿Alguien con poderes inimaginables? Pues que el mundo no sería como lo conocemos, seguro. Watchmen es una ucronía donde estos héroes (sólo uno tiene súper poderes) existen y han cambiado el mundo: los Estados Unidos han ganado la guerra de Vietnam (gracias a estos Vigilantes) y Nixon no ha tenido que pasar por el Watergate (se sugiere que uno de estos vigilantes se “encargó” de Bernstein y Woodward). En ese 1985 alternativo, el mundo está al borde de una guerra nuclear y varios de estos Vigilantes enmascarados están siendo asesinados. Comienza la investigación de uno de estos asesinatos mientras que, por el camino, iremos conociendo a los personajes y su historia.

Cada uno de estos personajes es completamente realista, lleno de matices psicológicos y personalidades complejas, algo que no se había dado en el cómic hasta entonces: El Comediante, un asesino a sueldo del gobierno fascista de Nixon, escéptico y amargado porque ha visto el lado más oscuro de la sociedad, y el primero en caer al descubrir el plan del enemigo; Rorschach, un psicótico Vigilante que se transforma cuando se pone la máscara; Ozymandias, el hombre más listo del mundo, cuya percepción de la vida está claramente marcada por toda la iconografía egipcia en que se basa su personaje: oro y muerte; el doctor Manhattan, un científico normal que sufre un accidente y se transforma en un dios… para el que los humanos acabarán siendo seres casi insignificantes…

Cómic-Watchmen-Rorschach

Los doce números de que consta la serie (editados también en un volumen único) son un prodigio de perfección narrativa, con esa asfixiante estructura de 3×3 viñetas (con alguna notoria excepción), esos cambios de ritmo, tramas paralelas, mezcla de géneros (pulp, cuento popular, novela por entregas, biografía, periodismo), un guión perfectamente estructurado, cronometrado (como simboliza el omnipresente reloj), donde nada ha sido dejado al azar. Con una perfecta simetría y un acabado redondo, perfecto. No es una docena de historietas bien hiladas, sino mucho más: es una novela pensada y estructurada desde la primera a la última viñeta, donde se analiza el mundo de los superhéroes con una exhaustiva autopsia, llevándolo a su cumbre y, por ello, mostrándonos el culmen del género (como hiciera Cervantes con las novelas de caballerías). Pero, además, Moore analiza las utopías, el hecho en sí del vigilantismo (muy practicado en Estados Unidos) y, sobre todo, se pregunta si verdaderamente el fin justifica los medios. Ejemplo de ello son el fantástico uso de los flashbacks y, sobre todo, el maravilloso episodio de Marte, sincronizado hasta límites insospechados.

Durante toda la trama los autores salpican las viñetas de detalles que dan vida a un mundo mucho más grande que esos doce números, lleno de dobles y triples lecturas que hacen que aún hoy, más de 30 años después de su publicación, siga siendo analizado y escrutado. Los Vigilantes están prohibidos, los coches eléctricos (¿por qué eléctricos?), el tabaco que ha desaparecido, un presidente reelegido casi eternamente, tebeos de piratas (los superhéroes son reales y, por tanto, no existen tebeos de ellos), y un grupo selecto de seres humanos (científicos, escritores, diseñadores, etc) que salvarán, sin saberlo, el mundo.

Cómic-Watchmen

Estos héroes, estos Vigilantes, son seres humanos y, como tales, están llenos de miedos, debilidades, incoherencias… Han dejado de ser esos “supermanes” perfectos y puros para “ensuciarse” con los vicios y defectos comunes del hombre. Y, por ello, serán los causantes de la tragedia de la obra, así como de su aparente solución. Moore no inventa nada, aprovecha los recursos existentes del noveno arte y, junto a un Dave Gibbons en estado de gracia, nos demuestra lo que se puede hacer, cuál es el grado de complejidad narrativa a la que puede llegar un buen guionista de cómic.

La lectura de este cómic ha de ser pausada, necesita de esfuerzo y relectura. La narración no es lineal y, además de los aparentes cambios de carácter de los personajes, que vamos descubriendo según conocemos más sobre ellos, la obra se completa con la lectura del tebeo de piratas que lee un secundario, con dossiers sobre ciertos hechos o fragmentos de la biografía de de uno de estos Vigilantes. Pero el esfuerzo vale la pena porque si leemos con atención descubriremos una historia muy bien escrita, con evidente respecto al lector.

Los autores

Dave Gibbons – El fantástico dibujante de esta obra es un famoso autor de cómics, magnífico dibujante que no se prodiga mucho actualmente, centrándose en realizar portadas.

Alan Moore – Famoso y excéntrico autor de cómics y novelas, sus obras más conocidas son Watchmen, La Cosa del Pantano (la saga American Gothic), From Hell, La Liga de los Caballeros Extraordinarios, MiracleMan, V de Vendetta, Batman, la broma asesina y un largo etcétera.

Epílogo

Si, como espero, al leer esto os ha surgido la curiosidad (o la necesidad) de leerlo, podéis buscar la última edición en las bibliotecas públicas. Esta “edición absolute” es un monstruo de casi 500 páginas que, además del cómic, trae varios documentos de cómo se gestó la obra como páginas del guión, etc. Si queréis comprarlo, tenéis esta edición.

También podéis ver la versión animada del cómic en motion-comic:

Sobre la película, si aún no la habéis visto, debéis leeros antes el cómic. Es una adaptación aceptable, a excepción de un absurdo e incomprensible cambio del final. En DVD y Blue-Ray se han editado también tanto la historia de los piratas, como película animada, y un falso documental con la documentación incluida en los cómics, como la biografía de un antiguo Vigilante.

Archivado en Alan Moore, Cómic, El rincón del cómic de Xombit, John Byrne
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