El futuro de los préstamos está en Internet y puede suponer un problema

COMPARTIR 0 TWITTEAR

Banco oficina

Desde hace ya unos años, los usuarios utilizan el smartphone o Internet para hacer sus gestiones del banco. Esto ofrece muchas ventajas, ya que está disponible siempre que nosotros queramos y podemos acceder a él de una manera muy sencilla. El presidente de BBVA, Francisco González, declaró que el 19% de los préstamos al consumo se están contratando a través del smartphone, tal y como leemos en Expansión

Esto viene gracias a la transformación digital que está experimentando el banco, ya que ha conseguido duplicar las financiaciones por Internet en tan solo cinco meses. Gracias a la digitalización, los costes marginales disminuyen y se puede conseguir ahorrar una gran cantidad de dinero, cuya finalidad será la de invertirse en otros aspectos. En concreto, el presidente del banco habló sobre que en un futuro empezarán a vender productos no financieros

Supermercado financiero

La figura del supermercado financiero es como si fuera un supermercado online, pero que en él se ofrecen las mejores ofertas de diversas entidades que operan en los mercados financieros. En él también se pueden comprar los otros productos que prestan las empresas como depósitos, fondos y préstamos. Una ventaja de utilizar este servicio es que las transacciones se hacen de manera más rápida y automática.

Un ejemplo de supermercado financiero es Inversis, una entidad financiera que se especializa en los productos de inversión. Actualmente está en control del banco de Andorra Andbank, pero cabe destacar que es el principal supermercado financiero, junto a otros como SelfBank, Tressis, Ahorro Corporación y Renta 4.

Inversis se creó en el año 2001, y tiene su sede en Madrid. En toda España tiene más de 120 centros de asesoramientos en los que basa su negocio, especialmente en la oferta de productos de inversión. El patrimonio que gestiona es mayoritariamente de particulares, y a principios de 2013 gestionaba unos 4.500 euros de activos de ellos.

El supermercado financiero va orientado a un público más especializado y con un conocimiento avanzado de como funcionan las finanzas y el banco. Se trata de personas que buscan aumentar su dinero mediante la inversión en diferentes productos financieros. Hasta el momento, no todo el mundo tenía acceso a ellos, pero parece que ahora por culpa de Internet es más fácil invertir en estos productos aunque no tengamos ni idea de lo que estamos haciendo.

Parémonos a pensar en lo que pasaría si alguien no se leyese las condiciones de estos productos, lo más probable es que la culpa sea de esta persona por puro desconocimiento del tema y el hecho de invertir en temas tan especializados requiera un conocimiento profundo del contrato que tenemos delante. Unos requisitos que también deberían aplicarse a los préstamos e hipotecas.

Inversis

Los micropréstamos, una estafa en letras mayúsculas

Debido a la crisis hay muchas personas que deciden aprovechar las oportunidades de dinero fácil que se anuncian en televisión. Ahora mismo, conseguir un crédito de 1.500 euros es tan fácil como llamar a un número de teléfono o inscribirse en una web y dar unos pocos datos personales y en 10 minutos ya lo tienes en tu cuenta bancaria. Lo que mucha gente desconoce son las condiciones que se aplican.

Es muy probable que al pedir un crédito de estos, nos requieran que el pago se efectúe en un plazo máximo de 30 días. Lo más seguro es que se apliquen tasas de interés, pero que en este caso son muy elevados y pueden llegar a duplicar la cuota que tenemos que devolver. La TAE que se aplica puede llegar en ocasiones al 14.000%, una cantidad muy elevada si tenemos en cuenta que en los anuncios dicen no tener ni intereses ni comisiones, pero lo aplican en concepto de honorarios.

Si buscamos en Internet información sobre estos micro préstamos vamos a encontrar una infinidad de hilos de foros en los que personas afectadas exponen su caso e insinúan que van a poner una demanda a estas “empresas que les cobran de más”. Está claro que es una estafa, ya que en principio esto no estaba especificado, pero _¿estamos seguros que los clientes han leído la letra pequeña?_

Dinero en efectivo

Aún falta mucha concienciación

Quizá parece que los dos términos anteriores no van demasiado unidos, pero en mi opinión sí. Estamos tan acostumbrados a la inmediatez y al hecho de tener todas las cosas rápido que ni nos paramos a mirar los contratos ni las condiciones que se nos ofrecen. En mi opinión, este es un problema crucial de la sociedad actual, y es que tener 1.500 euros en 10 minutos sin dar explicaciones es algo muy atractivo. Estamos tan cegados por nuestra mentalidad de poco esfuerzo que nos dejamos engañar como a tontos.

En el primer ejemplo de los supermercados damos la culpa a los usuarios si pasa algo, pero en el segundo caso son las empresas las que nos estafan. Evidentemente, los riesgos de invertir en un producto financiero son más altos, pero a fin de cuentas es lo mismo. Si no leemos bien el contrato que nos ponen delante es muy fácil que nos engañen, y lo más absurdo es que solo estamos hablando de invertir unos cuantos minutos más para saber lo que nos van a pedir, además de que tenemos la posibilidad de acudir a un notario para que nos explique bien lo que debemos hacer.

En determinados casos es mejor intentar pedir prestado a familiares, aunque esto nos haga quedar mal delante de ellos que acudir a los servicios de micropréstamos. Un familiar no nos va a exigir un pago de intereses ni nos va a presionar al cabo de 30 días para que paguemos si conoce nuestra situación de primera mano.

bancos_huellas_digitales

¿Qué tiene que ver con los préstamos en Internet?

Si somos capaces de aceptar estas condiciones de empresas que no están ni reguladas, seguro que vamos a aceptar condiciones peores de bancos que nos ofrezcan por Internet. Las empresas de microcréditos ofrecen hasta 1.500 euros, pero los bancos nos pueden dar mucho más, y si no estamos informados de lo que puede pasar vamos a seguir echando la culpa a los bancos de todo, sin pararnos a pensar que deberíamos haber leído nuestro contrato antes.

La desinformación de la gente es el principal problema a solucionar, y nuestro espíritu consumista de querer aparentar delante de los demás es el que nos ha traído aquí. No podemos comprar por encima de nuestras posibilidades, y aunque queramos conducir un Audi, quizá nuestro sueldo solo nos alcance para un Seat. Tenemos que ceñirnos a lo que podemos hacer, y en culturas centroeuropeas como Alemania, Suiza o Austria nos llevan años de ventaja en esto. Sin ponernos en ámbitos de salarios, solo hay que mirar las tasas de renovación de smartphones en todo el mundo y ver que España es de los países en los que se renuevan más a menudo.

En definitiva, nuestro afán de tener lo último nos ha llevado a ser los últimos de la fila en el ámbito económico. Deberíamos replantearnos la cultura económica que tenemos y cambiar la mentalidad de las personas desde arriba hacia abajo. No toda la culpa es de las personas de a pie, pero para poder crecer como nuestros vecinos europeos, debemos aceptar que también estamos aquí porque todos hemos hecho alguna cosa mal.

Archivado en Bancos, Financiación, Internet y redes sociales
COMPARTIR 0 TWITTEAR

Comentarios (12)

Usa tu cuenta de Facebook para dejar tu opinión.

Otras webs de Difoosion