Malte Spitz nos avisa: el consuelo de un desconsolado

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Con un móvil puedes fotografiar un crimen en Siria, tuitear un mensaje e iniciar una protesta en Egipto, subir una canción a Internet y hacerte famoso. Silencio. Pero cuidado, también abre de par en par los ventanales de tu intimidad. Es un puzle que cualquier ordenador podría montar. Hay que cruzar los datos de localización y explorar el rastro que vas dejando por Internet. Saben al detalle dónde y qué hemos estado haciendo. Que se lo pregunten a Malte Spitz. O mejor aún, escucha esta conferencia. Quizás no te cuente nada que no sepas, o sí, pero conviene recordarlo y analizar sus consecuencias.

Geolocalización peligro

Te voy a pedir un favor, quiero que “gastes” diez minutos de tu valioso tiempo escuchando una conferencia. No resoples, que te veo. Sí, es una conferencia, y sé las sensaciones que provoca esa palabra, pero es muy interesante créeme, y podría hacerte pensar un poco. Ufff… lo estoy arreglando, ¿verdad? En serio, siéntate, merece la pena. Mientras tanto, yo te dejo. Tengo que recoger los pedazos del móvil que he empotrado contra la pared. Y además, mi vecino de al lado está llamando al timbre… creo que el agujero “accidental” tiene algo que ver.

Malte Spitz es un político alemán que denunció a Deutchse Telekom. Hasta ahí todo normal, no es noticia, no hay nada extraño. Ejem. Un político de los verdes contra un gigante de la comunicación. David contra Goliat. Lo de siempre. Pero, ¿Cuál era el motivo esta vez? ¿Por qué? La inocente compañía había filtrado seis meses de datos procedentes de su teléfono móvil y los tenían archivados. El señor Spitz quería saber qué datos eran, y los pidió. Silencio. Excusas. Bla, bla, bla. Pues nada, denuncia al canto. Entonces, ya sí, hubo acuerdo. Le enviaron un CD con más de 35 mil líneas de información, una nimiedad. El periódico alemán Die Zeit publicó un mapa con esas localizaciones, e incluso reconstruyó un día en la vida de Malte a través de esos datos de Deutsche Telekom, que se puede ver en el blog boingboing. Los encajó con sus tweets, con los comentarios de este político en su blog o en otras páginas web, y con las entradas de Facebook. La geolocalización al desnudo. La experiencia es deslumbrante, pero pasado el deslumbramiento, deja una semilla en tu cerebro.

Malte Spitz Conferencia TED

Es cierto, la gran mayoría no tenemos nada que ocultar, y sin embargo, ¿esa es la cuestión? En el verano del 2006 la Unión Europea presentó una directiva, la directiva de retención de datos. Una de esas normas que avanzan sigilosas como una serpiente, para inocularnos su veneno. Cada compañía telefónica europea o cada proveedor de Internet de toda Europa, tiene que almacenar un amplio abanico de información de los usuarios. Quién llama a quién, quién envía un correo electrónico a quién, quién le envía un texto a quién. Y si usamos el móvil, dónde estamos. Esa información se guarda al menos seis meses en la compañía correspondiente; y pueden ser dos años. El derecho a la intimidad saltando por los aires. Una bomba perdida.

¿Qué ocurriría si un gobierno pudiera vigilar todos los movimientos de sus ciudadanos? Es muy peligroso. Me pone los pelos de punta. Conocen tu domicilio, tu lugar de trabajo, tus actividades de ocio o los viajes que realizas, todo ello sin tu consentimiento. Las consecuencias para los desobedientes, para los críticos, obviamente. Sabrían quién va a una manifestación, quién ha protestado. El poder de la masa neutralizado por el miedo a ser descubierto. Y no hablo de delitos, hablo de actos democráticos. Hablo de reclamar derechos, de expresar opiniones. Sabrían con quién te reúnes y dónde, si se intensifica la actividad de una persona. Los susurros serían gritos.

Ahora os enseñaré otro vídeo. Lo publicó hace algo más de un año en su blog, Rick Falkvinge, fundador del partido pirata sueco. Una visualización de los movimientos de 881 iPhones en Europa en abril de 2011. Son los datos de personas que compartieron esa información en la web de forma anónima para representar este mapa de luciérnagas.

La información es poder, y los poderosos quieren saber todo de nosotros por nuestra seguridad, pero, ¿nos dejarán que nosotros sepamos todo de ellos por nuestra seguridad? ¿Por su seguridad? Sé que llego tarde, pero yo también estoy en aquella manifestación, estoy detrás de esa pancarta: Libertad, no temor. Sopla el viento…

¿Da miedo? ¿Te resulta inquietante? ¿Hasta qué punto valoras tu privacidad? ¿Defenderías con uñas y dientes tu derecho a la intimidad? ¿Por qué no luchamos? ¿Qué pasaría si nos volviéramos todos paranoicos e intercambiáramos los móviles de vez en cuando para que tengan datos falsos? ¿Por qué nos preocupa tanto que esa información la tengan gobiernos y no empresas? ¿No es alarmante que un trabajador de una compañía telefónica pueda saber cuando coges vacaciones? ¿Qué podría hacer con esa información? ¿Cuánto puede valer? ¿Te gusta vivir en un gigantesco Gran Hermano o bajo la vigilancia de la Stasi 2.0? ¿Eres consciente del precio “real” que pagas por tener un móvil? ¿Somos demasiado confiados? ¿Somos un experimento? ¿Llevamos un chip para que nos estudien, como si fuéramos animales en “libertad”? ¿Cambiará la Unión Europea esta directiva, que dijeron iban a “revisar” este año?

Archivado en Conferencia, Denuncia, Geolocalización, Internet y redes sociales, Móviles, Smartphones, TED
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