Detrás de la fotografía: Camino a la fotografía arquitectónica

COMPARTIR 0 TWITTEAR

Llego el momento que más me gusta de los lunes, hablaros de fotografía. Pues de nuevo llego la hora de “Detrás de la fotografía”, para descubrir un nuevo recurso o idea que haga de vuestros proyectos fotográficos trabajos increíbles. ¿Listos para adentrarnos en la imagen de hoy? Hoy retomaré las panorámicas, pero en este caso para aplicarlas a la fotografía arquitectónica.

Fachada de la catedral de santiago de compostela

Si seguís habitualmente esta sección, ya conoceréis mi particular pasión por las panorámicas. Pues debemos saber que en fotografía una técnica rara vez nos sirve sólo para hacer un tipo de imagen. Cualquier fotógrafo puede decidir usar los diversos recursos que dispone para crear nuevos trabajos, inspirarse o simplemente solventar alguna dificultad relacionada con el escaso equipo disponible. Por ello siempre os digo que el conocimiento de la técnica nos hará más hábiles, no sólo por que sabremos más, sino también porque tendremos más recursos ante las dificultades.

Por ello hoy recuperaremos lo que ya os he explicado en artículos anteriores para hacer una panorámica pero aplicada a la fotografía arquitectónica. Seguramente muchos estéis de vacaciones, recorriendo lugares nuevos y descubriendo edificios singulares que seguro os gustaría dejar plasmados en una imagen. Pero muchas veces, para poder campar la totalidad de un edificio tendríamos que poder ponernos mucho más lejos o tener una óptica adecuada para ese lugar y que por supuesto no tenemos en ese momento.

Una solución práctica es aplicar lo que hacemos para una panorámica en este tipo de fotografías. Es simple, fijar la cámara enfocar una sección del edificio, determinar los parámetros en la cámara (tiempo de exposición y apertura del diafragma) y hacer el numero de tomas necesario para cada sección sin cambiar el punto de apoyo de la cámara.

¿Qué óptica elijo? El edificio es alto ¿Muevo la cámara para apuntar hacia arriba? Como os he comentado anteriormente para estos casos en los que unimos varias tomas para crear una única fotografía, lo mejor es optar por una óptica lo más cercana a nuestra visión. Es decir, si disponemos de diversos objetivos, elegiremos nuestro objetivo de 50 mm o normal. Haciendo esto evitaremos grandes deformaciones posteriores cuando montemos las imágenes.

Generalmente cuando fotografiamos un edificio nosotros nos encontramos a pie de calle y para ver su grandiosidad nos vemos obligados a levantar la cabeza. Si tomamos la foto desde ese punto probablemente no logremos cubrir toda su altura en una sola toma, aun poniendo la cámara en posición vertical. Para ello, algo que me suele funcionar muy bien y que es sobre todo simple es buscar un punto de vista más bajo. De este modo reduciremos el número de tomas, lo cual hará que la imagen final sea más simple de obtener. Y también otorgaremos a la edificación de mayor importancia al usar un punto de vista contra picado.

No nos olvidemos de dejar suficiente margen por todos los lados, para que a la hora de componer no os pase lo que a mí con esta toma de la Catedral de Santiago de Compostela. Cómo veréis a continuación me acordé del margen superior pero no pensé en los laterales. Si hubiera realizado dos columnas de fotografías (unas 6 tomas mínimo) no me faltaría información.

Esquema de unión de las imágenes que componen la fachada de la catedral de santiago

Os animo a que salgáis a fotografiad alguna edificación usando este método, eso sí recordad siempre dejaros margen de sobra para que no os falte ninguna parte. Seguramente la primera vez que lo intentéis no conseguiréis un resultado perfecto, pero a base de práctica encontraréis el punto perfecto para evitar uniones difíciles. También podremos solucionar parte de la deformación óptica trabajando la perspectiva en vuestro editor de imágenes, pero cuanto mejor planifiquemos las tomas mejores resultados obtendremos.

Otra razón por la que os puede interesar este forma de realizar fotografías es para lograr imágenes de mayor tamaño. Puede que nuestra cámara se nos quede algo corta y deseemos una fotografía con más resolución. Realizando un par de tomas ya habremos doblado las dimensiones, así que si necesitáis que vuestras fotografías crezcas es una buena solución. Si este es el caso, no os olvidéis de hacer una foto general para tener de referencia os será muy útil.

¿Os parece útil usar este método para fotografía arquitectónica? ¿Tenéis alguna técnica que os gustaría compartir? Recordad que nos encanta encontrarnos con vuestras opiniones o ideas en el apartado de comentarios.

Archivado en Catedral de Santiago de Compostela, Fotografía Arquitectónica, Galicia, Panorámica
COMPARTIR 0 TWITTEAR

Comentarios (10)

Usa tu cuenta de Facebook para dejar tu opinión.

Otras webs de Difoosion