Explicación científica de por qué el tiempo no pasa siempre a la misma velocidad

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reloj Todos hemos vivido situaciones incómodas en las que tenemos la sensación de que el tiempo no avanza o momentos que pasan tan sumamente rápido que no somos capaces de disfrutarlos con total plenitud. Debemos sentirnos afortunados, ya que nuestra amiga ciencia nos trae una explicación de por qué se produce esto. Lo que en realidad ocurre es que entramos en una nueva fase, llamada cuarta dimensión. Es una nueva dimensión creada por nosotros mismos, fruto de las percepciones que recibimos siendo éstas modificadas debido a unas determinadas causas. Tales causas pueden venir condicionadas por sensaciones de miedo, preocupación o a su vez de necesidad o exaltación.

Los científicos resumen las causas más comunes de este fenómeno en un total de seis. En primer lugar, hablaremos del concepto de asombro, ya que investigadores estadounidenses de Stanford y Minnesota han demostrado que las experiencias que nos dejan impresionados o boquiabiertos, nos hacen creer que las manecillas de nuestro reloj avanzan más lentamente.

También la motivación que nos hace creer que el tiempo pasa mucho más rápido de lo que en realidad está pasando, es esa sensación que sentimos cuando, por ejemplo, nos lo estamos pasando en grande. El mañana, otro peculiar concepto donde se trata la cuestión de que el futuro siempre lo vemos más cerca del pasado y es algo que nos preocupa. Por norma, el ser humano le teme al futuro. Un futuro lleno de incertezas y preocupaciones. Es un importante estudio con Eugene Caruso al mando, refiriéndose a esa forma de percibir las cosas dependiendo de lo cerca o lejos que estén.

Por supuesto, está la edad, respecto a la cual Steve Taylor nos cuenta una gran curiosidad: un año vivido a partir de los cincuenta años nos parece mucho más breve que en la adolescencia. Este miedo comienza cuando entramos en la veintena y a nuestro alrededor encontramos la típica frase de: “Buf, nos estamos haciendo viejos.” El miedo es otro gran protagonista en este artículo. David Eagleman, nos demuestra que una experiencia traumática o que nos provoca temor hace que entre en juego un área del cerebro que conocemos como amígdala, que hace que se almacene más información, ya que se trata de una situación crítica. El hecho de almacenar tanta información en poco tiempo, nos hace creer que hemos pasado por ese momento más tiempo del que en realidad ha transcurrido.

Por último, la depresión. ¿Sabías que una persona con depresión percibe mejor el tiempo que una persona feliz? Porque se fija más en todo tipo de detalles, está más pendiente de todo y eso hace que sea capaz de vivir el tiempo de una manera estática.

Son seis factores importantes a tener en cuenta, aunque no debemos olvidar que cada persona es distinta de otra y a su vez tiene unas preocupaciones distintas. Nos suele agobiar el día de mañana. Qué pasará con nuestro futuro. Si tendremos un buen trabajo, una buena casa, familia o hijos. Pensamos tanto en lo que pasará en un tiempo que se nos olvida pensar en qué está pasando con nosotros mismos ahora mismo en el mundo. Si realmente nos estamos esforzando tanto como debemos para lograr esa meta que nos proponemos. Si realmente le estamos demostrando a nuestra familia o amigos lo mucho que les queremos y que estamos ahí.

Si queremos un futuro feliz, tengamos un presente feliz. Todo está en nuestra mente. Es la única que tiene el control sobre nosotros y nos hace jugar malas pasadas.

¿Te ha parecido interesante este artículo? ¿No has tenido nunca la sensación de que el tiempo pasa más deprisa o despacio?

Archivado en Reloj, Tiempo, Velocidad
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Comentarios (6)

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  • Maria dice:

    Está muy bien el artículo en general, aunque no entiendo muy bien que una persona con depresión perciba el tiempo mejor que una persona feliz… dices que es porque se fija en todo… cómo se va a fijar en todo una persona con depresión si está encerrada en sus pensamientos y no vé más allá de ellos? También me gustaría añadir algo en el último punto donde dices: ‘Todo está en nuestra mente. Es la única que tiene el control sobre nosotros y nos hace jugar malas pasadas’. Lo dices como si se tratara de algo normal que la mente tenga el control sobre nosotros, somos mucho más que la mente, ésta trendría que estar subordinada a nosotros, a nuestra verdadera eséncia como un mero utensilio y no tomar las riendas de nuestra vida. Si a alguien le interesa el tema os dejo un link a la página de Eckhart Tolle, muy interesante: http://www.eckharttolle.com/ Gracias.

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