Mi alegato en defensa de la tienda física frente a la online para comprar tecnología

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Tienda de electrónica

Está claro que las compras por Internet son el futuro, no sólo por la comodidad que supone que te entreguen los paquetes en tu domicilio, sino porque permiten ajustar al máximo los costes de los productos. Podría parecer que esto es una gran ventaja para los consumidores y que deberíamos asistir felices a la desaparición de las grandes cadenas de electrónica, incapaces de competir en el nuevo entorno. Sin embargo, yo creo que los usuarios vamos a salir perdiendo si acaban por echar el cierre los establecimientos físicos.

En este artículo veremos que las diferencias de precios online y los de una tienda normal pueden ser grandes, pero también comprobaremos que necesitamos probar muchos productos antes de decidirnos a adquirirlos, y que ir a un MediaMarkt o a un Worten para echarles un ojo y luego pedirlos por Internet no se trata de una práctica sostenible a largo plazo. Comienza mi alegato en defensa de las tiendas físicas:

Las ventajas en precios de Internet

Aunque hay más tiendas populares en la red, como PC Componentes o la oficial de Apple, lo cierto es que las compras online tienen un nombre propio: Amazon. Cuenta con buenos precios, plazos de entrega rápidos y la garantía de un servicio postventa que siempre se pone del lado del cliente. La verdad es que su modelo de negocio resulta un tanto polémico, porque este gigante parece más interesado en labrarse un nombre en Internet que en obtener beneficios. Se vuelve muy difícil competir con una empresa tan grande a la que le da igual no ganar prácticamente nada, desde luego.

Caja de Amazon

De todas formas, Amazon no se trata de la única alternativa. Hay una gran cantidad de tiendas más pequeñas que llegan a establecer buenos precios, y que generan diversos grados de confianza. El hecho de no tener abierto un local, con sus gastos asociados, permite ajustar mucho los costes, y así vender a un precio más competitivo. Por no hablar de las tiendas de importación que ofrecen productos chinos por cifras ridículas. Aunque no son competidores directos, porque estos dispositivos no se comercializan en las cadenas de electrónicas tradicionales, y muchas veces se vuelve casi imposible ejecutar la garantía de un bien adquirido en China.

No se puede comprar sin tocar

Si, comprar barato está muy bien, pero no tiene sentido adquirir algunas cosas sin tenerlas antes en las manos. Si queremos unos buenos auriculares, deberemos comprobar si el sonido nos gusta. Si deseamos un portátil, resulta imprescindible probar el teclado y el trackpad, y tampoco está de más echar un ojo a la pantalla. ¿Una tele de 32 pulgadas o de 42 pulgadas? Sin verlas en vivo, me parece muy difícil decidirse. Y así pasa con montones de productos, que podríamos pedir por Internet a un buen precio, pero que al llegar a nuestra casa nos decepcionarían.

Lo cierto es que las reviews que se pueden leer en los blogs ayudan en cierta medida, así como las opiniones de otros usuarios en los foros. Pero uno no siempre sabe de quién se puede fiar en la red, además, muchas características son bastante subjetivas, y sólo podremos decidir si nos gustan habiendo probado el dispositivo. Así que, aunque comprar en Internet salga barato, al final podemos acabar complicándonos con devoluciones y decepciones al recibir el artículo.

Windows 8 en una tienda

El peligro del sohwrooming

En Xombit ya analizamos el fenómeno del showrooming en España: básicamente consiste en ir a las grandes tiendas de electrónica a mirar y probar los productos que ofrecen, decidir cuál es el idóneo para nosotros… ¡y luego pedirlo por Internet! Desde luego es un sistema inteligente, y todos lo hemos hecho alguna vez, pero no resulta sostenible a largo plazo. Si todos los compradores se comportaran de esta forma, resulta obvio que cada vez más tiendas iban a cerrar. Y lo preocupante es que este fenómeno cada vez se da entre más y más consumidores.

Está claro que las tiendas físicas siempre consiguen alguna venta atrayendo de esta manera a los potenciales clientes, pero los establecimientos de electrónica tienen que ser bastante grandes para funcionar de forma correcta. Así que el showrooming y las compras por Internet representan para este sector un grave peligro, sobre todo según más y más internautas se van dando cuenta de las ventajas de las tiendas online. Nos enfrentamos a la amenaza de no contar en el futuro con lugares en los que probar nuestros productos antes de comprarlos, un verdadero problema para escoger correctamente la opción más adecuada para nosotros.

Debemos buscar un equilibrio

Creo que es responsabilidad de los usuarios repartir sus compras entre los distintos establecimientos físicos y online. Entiendo que a veces es tentador ahorrar un buen dinero en una página web con una oferta, pero en otras ocasiones la diferencia tampoco resulta tan grande, y lo correcto sería apoyar al comercio local acercándonos a un distribuidor de nuestra ciudad. Una forma de premiar a esas tiendas a las que acudimos para probar los gadgets, y una decisión que permitirá que podamos seguir visitándolas y descubrir las últimas novedades.

Apple Store

Desde luego, no me agradaría nada que en unos años cerraran las franquicias de electrónica de consumo de mi ciudad y tuviera que adquirir mis dispositivos a ciegas en Internet. De la responsabilidad de todos nosotros depende que no cierren las tiendas físicas: no siempre tienen buenos precios ni el mejor servicio, pero resulta innegable que aportan un beneficio importante a los que nos gusta la tecnología. Yo lo veo claro, comprar por Internet es bueno a veces, pero también quiero apoyar a los establecimientos que me permiten probar los gadgets.

¿Qué opinas tú de este tema? ¿Eres adicto a las compras online, o prefieres ir a una tienda física y tocar con tus propias manos el producto?

Archivado en Showrooming, Tiendas físicas, Tiendas online
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