¿Duelen de verdad nuestros sentimientos? Aquí tienes la respuesta

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Todos hemos sufrido alguna vez un desengaño amoroso, la pérdida de una amistad o incluso la muerte de un ser querido. Aunque está claro que unos casos son más relevantes en nuestra vida que otros, todos nos pueden causar un intenso dolor emocional, a veces insoportable. ¿Cuál es la relación entre este dolor emocional y el dolor físico? Además de causar problemas físicos, el dolor emocional llega a ser mucho más real de lo que creemos.

Dolor-de-cabeza

Pueden ser lo mismo…

Desde hace ya mucho tiempo, hay estudios que proponen una más que clara similitud entre el dolor físico que nos puede causar por ejemplo un accidente de bicicleta, con el dolor emocional. Sin embargo no fue hasta hace bien poco cuando se pudieron obtener pruebas significativas.

El dolor físico y el emocional pueden de hecho ser lo mismo. Cuando sufrimos dolor se activan unas zonas concretas de nuestro cerebro. Estas son conocidas en base a numerosas investigaciones que se han llevado a cabo. Estas zonas son las mismas que se activan también cuando experimentamos sentimientos negativos. Es por esto que las situaciones emocionalmente negativas duelen, y duelen de verdad. Los sentimientos llegan a causar mucho más dolor de lo que pensamos.

Por todo esto, hay que tener en cuenta que trastornos como la depresión deben ser tomados como enfermedades serias y peligrosas, ya que pueden causar un dolor emocional crónico. Este tipo de enfermedades no deben ser subestimadas.

¿Por qué ocurre esto?

Una de las teorías más conocidas sobre esta “importancia” que da nuestro cerebro al dolor emocional, tiene claros tintes evolucionistas. Propuesta por científicos de la Universidad de California, sugiere que existen unos motivos ligados a la supervivencia.

Veámoslo con un ejemplo: en la mayoría de los mamíferos — entre los que nos incluimos –, es necesario un periodo de tiempo en el que los miembros de un grupo se ocupan de los más pequeños, ya que estos nacen indefensos. Pues bien, este dolor emocional evitaría que las familias se separasen, dotando de una mayor protección y cuidado a las crías.

Primer plano de un bebé

Las emociones son importantes

Lo peor de todo esto es que, mientras que el dolor físico puede ser solucionado de numerosas maneras, el dolor que sentimos ante una situación emocional muy negativa, no es tan fácil de parar. Es más, podemos padecerla durante mucho tiempo y sin remedio.

Por lo tanto, a partir de ahora, intenta tomarte tus emociones más en serio, ya que son una de las formas más complejas y apasionantes que tiene nuestro cerebro de ayudarnos en nuestro camino.

Archivado en Cerebro, Curiosidades, Dolor
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