Sredni Vashtar, de Saki

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Saki está considerado como el maestro de maestros en la técnica del relato corto. Su inconfundible estilo parco y directo, su humor negro y su capacidad para crear y mantener la tensión han sido objeto de alabanza y estudio por parte de escritores tan reputados como Roald Dahl o Tom Sharpe. En Sredni Vasthar Saki aúna todos los ingredientes necesarios para un gran relato y nos ofrece una obra inteligente, ágil y sumamente personal que es la gran referencia dentro de su género.

Si existiera una guía de cómo confeccionar el relato corto perfecto ésta describiría línea por línea Sredni Vasthar. Esta historia encierra todos los elementos necesarios para triunfar y ser al mismo tiempo una obra de enorme calidad: una situación común y creíble pero con alguna pincelada de fantasía, una narración impecable y un final macabro e inesperado que el autor no llega a revelar de manera directa en ningún momento.

Este relato cuenta con versiones en radio, cine y televisión, siendo, junto con La ventana abierta, una de las composiciones más conocidas del autor británico donde todas sus señas de identidad como escritor se encuentran recogidas: prosa ágil y carente de artificios, acción precisa y final terrible.

hurón sredni vashtar

Con la excusa de contar el suplicio en que se ha convertido la vida de Conradín, un niño débil y enfermizo, Saki despliega toda su imaginación con un doble objetivo: por un lado criticar la estricta educación que sufrió en su infancia y, por otro lado crear sorpresa, horror y carcajadas a partes iguales.

Saki se mueve con fluidez en este formato narrativo y consigue crear en el lector profundos sentimientos de comprensión hacia unos personajes y odio hacia otros con un esfuerzo descriptivo en apariencia mínimo: unos leves trazos le bastan para construir un personaje tridimensional y completo. Esta creación de lazos sentimentales unida a la enorme facilidad para mantener la tensión y la incertidumbre línea tras línea consiguen crear imágenes tan claras en el lector como si se encontrara ante una pantalla de televisión.

Otro punto a resaltar es la sutileza con que el autor enfrenta los juegos de la infancia con las absurdas reglas de los adultos constituye y que constituye otro de los puntos fuertes de Saki y que explotó ampliamente a lo largo de su carrera literaria: una asombrosa capacidad para detectar, señalar y criticar con astucia e ironía las costumbres de la época que le tocó vivir.

Saki en estado puro. Saki en todo su esplendor. ¿Qué haces que aún no lo has leído?

Archivado en Humor negro, Literatura, Relato, Roald Dahl
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