Cómo las consolas han heredado todos los vicios del PC y se han vuelto complicadas

COMPARTIR 0 TWITTEAR

PlayStation 4 contra Xbox One

Las guerras entre los aficionados a las consolas y al PC llevan años generando agrias polémicas, y siempre habrá defensores y detractores de ambos sistemas. Pero lo cierto es que antes una consola resultaba mucho más sencilla y cómoda de usar que un ordenador, y para muchos eso representaba una ventaja clave. Sin embargo, la evolución de las videoconsolas ha provocado que adquieran muchas de las malas costumbres del PC, para desgracia de los aficionados.

Así que vamos a revisar, desde el punto de vista del jugón, los problemas tradicionales de los compatibles, para luego analizar cómo era en el pasado la experiencia en consolas y cómo es a día de hoy. Comienza nuestro vistazo al sector del entretenimiento interactivo moderno:

Cuáles son los problemas del PC

De manera tradicional se le achacan ciertos inconvenientes a los ordenadores, a pesar de que también cuentan con ventajas como que tienen muchas utilidades distintas y son más potentes. Pero vemos sus puntos negativos principales:

  • Compatibilidad incompleta: comprar un videojuego no garantiza que funcione en un determinado PC, debe contar con los componentes adecuados, que han de ser periódicamente renovados.

  • Complejidad: un ordenador es un sistema complejo, que requiere actualizaciones, puede ser atacado por virus y necesita de ciertos conocimientos, por lo su mantenimiento puede hacerse tedioso.

  • Bugs: un PC está formado por distintos componentes de hardware y software, lo que aumenta la dificultad para depurar los juegos. Esto provoca que, a veces, salgan con fallos.

  • Actualizaciones: dado que resulta muy complicado probar todas las combinaciones de componentes de un ordenador, a veces sufriremos la molestia de actualizar los juegos para disfrutarlos en condiciones.

  • Hardware optimizado: un ordenador se trata de una máquina de propósito general, y suele ser más aparatoso, ruidoso y menos bonito que una consola, cuyo diseño está pensado para su objetivo único.

¿Cuál elegirías?

Así se jugaba antes de PlayStation 3 y Xbox 360

Hubo una época en la que todo era más sencillo. Cogíamos nuestro cartucho (o disco, llegado su momento), lo metíamos en la consola y jugábamos. Cuando nos aburríamos, apagábamos el aparato. Y repetíamos este proceso un día tras otro. Nuestros amigos con un PC se reían de los gráficos simples de nuestras máquinas, pero la cosa cambiaba mucho cuando Windows se les estropeaba y perdían su partida, o cuando el juego de moda funcionaba fatal en sus equipos.

Por aquel entonces las consolas no se actualizaban, ni los juegos tampoco. Eso significaba que los que venía en la caja era lo que íbamos a disfrutar, así que el título tenía que estar terminado al 100%. Las consolas eran para jugar, y punto, sólo en los últimos tiempos de PlayStation 2 empezó a volverse importante la reproducción de DVD. Y, teniendo en cuenta mi experiencia con las consolas actuales, las máquinas antiguas resultaban muchísimo menos propensas a estropearse, no hablemos ya de resistir una caída o un golpe.

Antes todo era más simple, las consolas se veían como juguetes, no como piezas de tecnología. Pero con PlayStation 3 y Xbox 360 todo cambió, y sus sucesoras adoptaron muchos vicios típicos del PC.

Mandos de PlayStation 4 y Xbox One

Así se juega ahora

Pongamos que vienes de tu tienda de videojuegos favorita con el último lanzamiento para Xbox One o PlayStation 4, que te ha costado 70 euros. Corres al salón y lo metes en tu consola, para empezar a disfrutarlo. Esto es lo que te podría pasar:

  • La consola tarda cinco minutos en comprobar que el disco duro no se ha dañado, porque alguien la ha desenchufado por error sin que estuviera del todo apagada.

  • La máquina te pide una actualización del sistema operativo, que además es obligatoria para jugar online, así que la pones a bajar. Puede tardar 10 o 15 minutos.

  • Mientras vas probando el modo de un jugador, pero antes se tiene que instalar el juego en el disco duro. Cinco minutos de espera.

  • Empiezas la aventura y los gráficos se ven pobres, hay muchos fallos y todo se nota descuidado ¿Qué pasa? Pues que el juego se ha lanzado sin terminar y necesita un parche ya el primer día.

  • Estás bajando un enorme parche de varios gigas y se te cae la conexión a Internet, ¡hoy no podrás jugar! Y menos mal que no estás en tu pueblo, que el ADSL no va ni a un mega…

  • Te vas a dormir y al día siguiente el juego ya está parcheado… pero sigue funcionando mal, ya sean bugs en la campaña o problemas con el online. Eso sí, la desarrolladora va lanzando varios parches a lo largo de las semanas, mientras tú esperas de forma paciente.

  • Por fin puedes jugar y, tras un tiempo, te pasas el título. Pero descubres que algunas partes se han recortado y son contenidos descargables adicionales… gratuitos o, muchas veces, de pago.

Videoconsola PlayStation 4

Las consolas se han complicado

De la videoconsola sencilla de usar y cómoda poco queda. Eso sí, sigue permitiendo utilizar todos los juegos diseñada para ella, sin preocuparnos por actualizar componentes. Pero, a cambio de eso, las máquinas actuales ofrecen una potencia bastante escasa frente a un PC de gama media, y la competencia entre Xbox One y PlayStation 4 resulta limitada, lo que perjudica a los usuarios.

Lo cierto es que la interfaz de una consola se ha vuelto mucho más complicada que antes, llena de menús y configuraciones, pero también es que verdad que ofrece funciones útiles como ver vídeos por Internet o navegar por páginas. A pesar de esto, sigue siendo más fácil manejar una consola que un PC, pero ha tenido lugar un cambio clave: los ordenadores también han avanzado, funcionan mejor, y están tan integrados en nuestras vidas que todos los controlamos perfectamente. Un PC seguirá dando más problemas a un jugador que una consola, pero muchos menos que los que podría generar hace 10 años.


Así que parece que las consolas cada vez son más complejas, y eso supone incomodidades para los usuarios. Que en muchos casos se pueden evitar: el número de actualizaciones del sistema debería reducirse y concentrarse en lanzamientos puntuales, los juegos tendrían que salir a la venta terminados y la moda de los contenidos descargables está haciendo mucho daño a la industria. Mientras tanto, bastantes fieles consoleros pensamos en dar el salto al PC, y se acerca un híbrido entre ambos productos llamado Steam Machines que promete mucho. ¡Son malos tiempos para las consolas!

¿Qué opinas de este tema? ¿Seguirás usando tu Xbox One o PlayStation 4, o empiezas a pensar que las supuestas ventajas de las consolas han ido desapareciendo con los años?

Archivado en Consolas, PlayStation 4, Videoconsolas, Videojuegos, Xbox One
COMPARTIR 0 TWITTEAR

Comentarios (6)

Usa tu cuenta de Facebook para dejar tu opinión.

Otras webs de Difoosion