¿Por qué los robots necesitan tener personalidad?

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cute-robot-wallpaper-700x500 Si conseguimos crear robots dotados de personalidad podríamos trabajar juntos sin complicarnos la vida logrando cosas que no podríamos hacer solos. Estas máquinas inteligentes que creamos no se tratan de un simple juguete, por ese motivo solemos ser muy respetuosos sobre qué diseñamos y cómo lo hacemos. Si alcanzamos el objetivo de crear robots con personalidad, ¿podríamos conseguir que fueran nuestros amigos? o ¿qué fueran capaces de escucharnos y aconsejarnos?

Las personas nos relacionamos con máquinas en nuestro día a día aunque no siempre seamos conscientes de ello. En algunos supermercados nos encontramos con cajas automáticas donde podemos pasar nosotros mismos el código de barras del producto y pagarlo a momento. Incluso en algún que otro bar he visto que tienen una caja registradora especial que tras meterle el importe de lo consumido, es capaz de devolver automáticamente el cambio.

Está claro que no podríamos vivir sin máquinas a día de hoy, pero ¿sabemos realmente cuál es la diferencia principal entre una máquina y un robot? Las máquinas dependen totalmente de nosotros ya que realizan las funciones que les hemos programado, mientras que los robots son más complejos debido a que su inteligencia les aporta la capacidad de hacer más cosas que las programadas y además tienen un aspecto más “humano”.

Una interesante aplicación de un robot en nuestras vidas sería ejerciendo de dependiente en una tienda. Me atrevería a decir que incluso sería capaz de aconsejarnos mejor sobre cualquier cosa ya que vendría programado para corregir todas las deficiencias que podemos tener en ese campo los humanos. Podríamos preguntarle cualquier cosa que recibiríamos la respuesta al instante.

En el futuro incluso podríamos usar robots para dar conferencias. Imagina que tienes que presentar un proyecto ante muchísimas personas y tienes pánico escénico, podrías recurrir a usar un robot entrenado con todo lo que tiene que decir y cómo lo tiene que decir, además de la personalidad de la propia persona. ¿No os parece un uso realmente útil? Al fin y al cabo no tiene nada de malo hacer uso de inteligencia artificial con el fin de ser mejores.

Estudios recientes confirman que efectivamente la personalidad del robot es fundamental, para amenizar el contacto con el exterior. En resumidas cuentas, permitiría una mejor adaptabilidad con el usuario e incluso una confianza que quizás no podríamos tener en una persona. Sería la manera ideal de mejorar la relación del usuario con esta máquina inteligente y fomentar el trabajo en equipo para desarrollar herramientas que solos no podríamos.

En el siguiente vídeo podemos ver muy de cerca un robot con personalidad que permite mantener una conversación de lo más agradable e incluso se puede convertir en el compañero ideal de trabajo.

¿Qué te ha parecido este artículo? ¿Estás a favor o en contra de que los robots necesiten tener personalidad? ¿Cuál crees que sería el robot perfecto?

Archivado en Inteligencia artificial, Personalidad, robot, Robótica
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